Eran aproximadamente las doce de la mañana en Brasil, cuando Fernando Alonso y Felipe Massa tenían una conversación, aparentemente muy distendida, delante de muchos fotógrafos y cámaras de televisión. La conversación terminó con un apretón de manos, posando para la prensa. Era la primera vez que se veían las caras los dos pilotos que el año que viene compartirán equipo en la escudería con más historia de la Fórmula 1. No se que tendría de verdad y que que no ese saludo, pero lo que si quedó claro, fue que ha venido bien para que no se vuelva a hablar de que si se llevarán bien o mal el año que viene.También era el primer día en el que Massa pisaba un circuito después de su accidente. Desde que entró por los tornos que hay en la entrada al circuito, no paró de recibir felicitaciones y abrazos por su vuelta, de todas las personas que se iba encontrando por el camino, que si compañeros de Ferrari, de otras escuderias, Bernie Ecclestone, en fin, no paraba de dar abrazos, pero lo que más me llamó la atención, fue que en el trayecto que le llevaba hasta el 'paddock', de cruzó con su compañero de equipo Kimi Raikkonen, y este ni le miró, no se dieron ni un simple saludo con la cabeza, nada. No se, pero a veces lo de Kimi.....
Otro que también estaba hoy dándose paseos por el 'paddock', ha sido Nelson Piquet. Ha sido el padre, porque por lo que me han dicho, el hijo esta estos días en Europa e imagino que por recomendación, le habrán dicho que no se pase por aquí porque no sería muy bien recibido por algunos.
Por lo demás, no mucho más que contar. Que la mayoría de la gente con la que hablo en el circuito, me cuentan que están como yo, sin dormir. Pero bueno, quizás como dice el refrán. Mal de muchos.......
Estos días no hemos podido salir a correr, porque se hace muy pronto de noche y hemos estado trabajando hasta muy tarde. Pero os puedo asegurar que no es ninguna excusa, porque todos los días nos llevamos la ropa de correr al circuito con la intención de sudarla, pero no hay tiempo.
Mañana clasificación, veremos que hacen los nuestros.





